viernes, 9 de septiembre de 2011

Solución al enigma.

Pues bien, anoche decidí dormir después de varias noches. Esto no significaba tirar la toalla, pero si al menos descansar para tener la mente lúcida.
Por la mañana seguí intentándolo, y después de enredar por varias páginas encontré una fórmula para cambiar la famosa contraseña. Puse una y no me dejaba. ¿Porqué?
Pues la contraseña tenía que tener mayúsculas, minúsculas y números. Entonces se me encendió la bombilla. La contraseña era la mía de siempre pero escrita con mayúscula y seguida de un número con mucho sentido para mi. La puse e inmediatamente me empezó a cargar la copia de seguridad. Ahí estaban de nuevo tooodas mis fotos, mi agenda, mis notas, mis contactos, mis aplicaciones. TODO. No os pedéis imaginar la alegría y la satisfacción!!! Si hasta se me caían las lágrimas.
Me avergüenza reconocer que efectivamente la contraseña la había puesto yo. Pero bueno, también es cierto que no la puse libremente, y que al menos en Apple me podían haber dicho el formato de la maldita contraseña, no?
Pero bueno, que prueba superada, una vez mas!!!

2 comentarios:

silvia dijo...

jaja menos mal que has podido, te veía desesperada!!! pero yo también lo estaria, una vez perdí todo lo que tenía en el ordenador y pasé toda una mañana llorando!!!!!

bebybo dijo...

bueno me alegro que ya se haya arreglado todo el problema, gracias por tu visita!!!