Septiembre es un mes complicado. Vuelves al trabajo después de las vacaciones y pareces nueva. Yo el primer día no recordaba ni la contraseña del ordenador, pero es que tengo una capacidad increíble para desconectar. Te encuentras baja de ánimo, añoras la playa, las cañitas en el chiringuito, los gin-tonics en el porche por la noche…. Pero tienes que sobreponerte, y en dos días te has puesto las pilas.
Es entonces cuando llega la vuelta al cole que tú estás esperando como agua de mayo. Quieres mucho a tus hijos, les adoras, pero así entre nosotras son agotadores y estás deseando que vuelvan a sus rutinas y “perderlos de vista” unas cuantas horas al día.
Y es cuando te encuentras con el “Período de adaptación”. Izaro este año empieza en el cole de mayores, ya va con su hermano, pero todo el mes de septiembre es para adaptarse. Este es el séptimo periodo de adaptación que hago, cuatro con Markel (uno por cada año de guardería y otro en el cole) y tres con Izaro (dos de guardería y ahora el del cole), y cada vez estoy más convencida de que es completamente absurdo y ridículo.
Vamos a ver, el primer día fue de 10.30 a 11.20, y cuando terminó dijo algo así como: Ya nos mamos?
Así durante 3 días, 50 minutitos. Al cuarto día ya iban 60 minutos, pero de 11.55 a 12.55, y cuatro días más tarde ya de 11.25 a 12.55.. Vamos, que me he pasado el mes mirando el calendario porque era imposible aprendérselo.
Si no trabajas, pues bueno, igual puedes dedicar las mañanas del mes de septiembre a bailar al son del cole. Pero si trabajas, y encima tienes otro hijo que ya entra a las 9 todos los días, me puede explicar alguien cómo se hace sin morir en el intento.
Yo tengo una persona que me ayuda en casa con los niños, y en un principio es ella la que les va a levantar y les va a llevar al cole por las mañanas. Pero es que resulta que este mes de septiembre se ha ido a Brasil a ver a su familia. Que me parece fenomenal y yo lo entiendo porque yo entiendo todo, pero……..¿porqué en septiembre? ¡Qué largo se me está haciendo el mes y cuánto la echo de menos!!!! ¡Y qué grande es la montaña de ropa para planchar!!! Suerte que, si Dios quiere, este viernes ya vuelve! Le vamos a hacer la ola.
Y es que mi horario es de 7 a 15 h, ahora que hay menos trabajo suelo hacer de 8 a 14h. Mi jefe que es súper majo me deja venir de 9 a 15h, así que yo llevo a Markel y listo. Pero si la nena va a las 11, qué hago con ella? Es ahí donde entran en juego mis suegros y mi madre,…. No se ni cómo agradecérselo ni a qué restaurante llevarles a comer. Pero los niños llevan todito el mes comiendo en casa de mis suegros (esa es otra, hasta octubre no van por la tarde y por lo tanto no les dejo al comedor), y algunos días también se han tenido que quedar allí a dormir porque si no era imposible.
Esta semana por fin Izaro va toda la mañana y les llevo a los dos a las 9. Pensaba que iba a ser de locos y que iban a tener que estrenar el desfibrilador del cole conmigo, pero no se me da tan mal. Eso si, todo es mecánico, les levanto, les visto, desayuno y al coche, no les dejo ni respirar, jeje.
En fin, deseando estoy que acabe el mes!!!!
Y por cierto, el año que viene le voy a pedir a mi jefe que durante septiembre nos haga periodo de adaptación, no sea que nos traumaticemos….
¿Esto es así en todas partes? ¿Cómo lo vivís las que tenéis niños?